Instituciones Financieras Internacionales, la estrangulación del Tercer Mundo

Alejandro Pérez

“Muy buenas noticias para los pobres del mundo” así de cínico anunciaba Wolfensohn a la prensa en el año 1996 la Iniciativa para los Países Pobres muy Endeudados, una iniciativa lanzada con el FMI para reducir el endeudamiento externo de los países pobres hasta niveles sostenibles. En este informe especial se estudiarán las medidas que desde 1962 el BM y el FMI han implementado para los países pobres, supuestamente para  sacarlos de la pobreza en la que se encontraban. Asimismo, se propondrán otras medidas que podrían ser más eficaces para acabar con la pobreza en el mundo.

El FMI y el BM  (grupo Banco Mundial ya que hay muchos bancos dentro del BM) surgieron de la conferencia de Bretton Woods en 1944, es principalmente el BM a través del BIRF y del AIF el que financió a los países pobres para que pudieran establecer bases de crecimiento sostenibles. Los créditos del BIRF tienen un tipo de interés cercano al de los mercados y el plazo de amortización es de 15 a 20 años. Los recursos del BIRF como los de los del AIF proceden de las aportaciones a su capital realizadas por los estados que lo componen y de los capitales de los mercados realizados a través principalmente de los bonos. Hay que señalar que a partir de los años 90 y 2000 perdió fuerza ya que sólo el 16% de la financiación oficial para los países en desarrollo provenían de esta institución. Aún así el BM es el origen del 60% de la financiacón multilateral de los países en desarrollo. Observamos, ya de entrada, que en los últimos tiempos las IFIs han perdido fuerza frente a los flujos privados de capital (este fenómeno fue impulsado con la llegada de Reagan a la presidencia de los EE.UU ) lo que supone un lastre más para los países pobres. Esto no quiere decir que las políticas económicas de las IFIs hayan sido acertadas, pero eran una buena base para una futura ayuda a los países pobres.

Antes de entrar en los planes y las obligaciones que determinaban las IFIs para la obtención de los créditos hay que señalar la tiranía que supone la organización interna de los mismos. El BM tiene una junta de gobierno que tiene plenos poderes, tiene 24 Directores ejecutivos y 5 de ellos nombrados directamente por las mayores aportaciones de capital de los países en cuestión. El poder de voto para el resto se determina por la participación en el capital. Es decir, es la tiranía del dólar y todos intuimos acertadamente que son los Estados Unidos los que más capital aportan, al final son ellos pues los que determinan las cláusulas de la obtención de los créditos (y vistas estas cláusulas no nos extrañaremos).

Los programas de ajuste y de reforma se hacen conjuntamente entre BM y FMI. Los acreedores se coordinan a través del club de París, los deudores para seguir negociando los créditos pendientes tienen que asegurar una Balanza de Pagos positiva y para ello suelen proponer: controlar la inflación (e implícitamente los salarios), reducir las importaciones (para el déficit comercial), modificar el tipo de cambio (habitualmente mediante devaluaciones para aumentar las exportaciones), equlibrio presupuestario (que se hace en detrimiento de una reducción de gastos sociales, inversiones públicas y puesta en marcha de procesos privatizadores), desregular los precios y eliminar subvenciones a los bienes de primera necesidad y a las pequeñas y medianas empresas, apertura de los mercados a las mercancias y a las inversiones procedentes del extranjero, liberalización de los movimientos de capitales y un largo etc siguiendo estas líneas económicas. Como se incentiva la oferta y se quieren establecer bases para la inversión extranjera las consecuencias sociales son fatales. Hay que señalar que los primeros créditos otorgados en los años 60 fueron mal utilizados (compra de armas, fuga de divisas, importación de bienes de lujo) y las causas coyunturales eran desfavorables (comercio desigual, gastos nocivos, actuación de compañías transnacionales..).

Entre los años 60 y 80 los créditos fueron mal utilizados, a partir de 1982 observando que Mexico ya no podía pagar su deuda (fue la primera víctima  los PAE) los países pobres endeudados tuvieron que priorizar todos sus planes a pagar la deuda externa que tenían. En estos años se empezó a priorizar la inversión privada y el flujo de capital privado en los países pobres como deseaba Reagan..El resultado final fue que en 1990 después de todas las iniciativas promulgadas, de todos los planes de ajuste implementados los países pobres seguían siendo igual de pobres, pero ahora estaban cogidos por una soga por culpa del endeudamiento. Según datos del Informe sobre el Desarrollo Mundial 1990:la pobreza entre 1987 y 1998 la década del Consenso de Washington, que surgió a raíz del problema de endeudamiento de los países pobres y sobre todo de la crisis mexicana, del fracaso de Bretton Woods y que en en sus líneas de estabilidad macroeconómica seguía teniendo unas líneas muy neoliberales, la pobreza se redujo de un 28% a un 24% de la población total y el número total de pobres se mantuvo estable pasando de 1 183 a 1200 millones. Conclusión: de nada sirvieron todas las políticas, planes de ajustes y reformas que proponían las IFIs. Habían seguido estrangulando al tercer mundo.

La pregunta es ¿Por qué?, no sé si pensar que los diferentes estados creían realmente en el neoliberalismo económico como solución a todos los males, como solución para establecer estructuras económicas sostenibles a largo plazo, o si realmente bancos como el BM actuaron como Bancos comerciales y como garantes y protectores del interés privado del mundo occidental en los países pobres.

Es curioso, pero se ven filiales del BM como la OMGI (creada en 1988) cuya función es “apoyar al sector privado, a la inversión extranjera y a la expansión de empresas transnacionales”, que sí, que es necesaria la inversión extranjera en un país determinado para el crecimiento del mismo. Al mismo tiempo, lo que buscan las empresas privadas y las transnacionales es mano de obra barata, lo más barata posible, aquí en este mundo nadie es hermanita de la caridad, todo se hace por ánimo de lucro. A estas empresas no les interesa que suban los costes laborales, que tengan que pagar salarios más altos, también les interesa que los trabajadores no tengan ningún derecho y trabajen lo máximo posible (el caso de China es ilustrativo).

Por otro lado, detrás de todas la palabrería de todas las iniciativas para los países pobre existen organizaciones como la OMC que proteje ciertos aranceles de los países occidentales. Sobre todo en lo relativo a la agricultura, Europa con la excusa del comercio desleal en relación a los productos agrícolas del norte de África, por ejemplo, pone aranceles muy altos a este tipo de productos. Es decir, dónde algunos países serían competitivos y podrían exportar gran cantidad de productos se le suben los aranceles y se acaba así su competitividad con los productos nacionales.

En relación a la deuda externa, yo me adscribo a la nueva corriente surgida de la organización británica Christian Aid que propugna que la deuda está pagada, pagada por la deuda ecológica que los países del Norte tienen en relación a los países del Sur. Habría que cuantificar la deuda de los países ricos en relación a los países pobres a causa del uso gratuito de la atmósfera y de los sumideros de carbono. También por otro lado la obligación de pagar la deuda externa y sus intereses lleva a una depreciación de la naturaleza, ” la naturaleza no puede crecer a un tipo del 4 o 5 % anual, los recursos son agotables, como el petróleo”.Luego estaría el tema del comercio ecológicamente desigual.

Por otro lado, si realmente se quisiera luchar contra la pobreza en el mundo de forma efectiva y saldar las deudas externas se impondría una tasa sobre los flujos financieros internacionales de capitales de carácter especulativo. La tasa del Premio Nobel Tobin que se situaría en el 0,05% o al 0,1%. Nada más que eso, un impuesto del 0,05% y se podría acabar con el hambre en el mundo. Parece fácil de decir.. A partir del dinero recaudado se podrían establecer planes de ayuda y fomento netos. Serían ” fondos netos”.

Los planes de reformas económicas tendrían que priorizar el gasto público social, la inversión social y la inversión en infraestructuras, pero sobre todo no dejar de lado el gasto público.

La globalización puede ayudar a los países del Tercer mundo a salir de la pobreza y a asegurar un cierto bienestar para el conjunto de la humanidad, pero mientras los dogmas neoliberales campen a sus anchas (la globlación se ha hecho con la expansión del neoliberalismo en todo el mundo y sus atroces consecuencias) y los grandes intereses privados dominen el panorama internacional pocas cosas se podrán hacer, somos nosotros el conjunto de la humanidad los que estamos llamados a luchar contra la tiranía del dólar y de los grupos de intereses. Existen ya muchas inicitativas, los ciudadanos del mundo están trabajando duramente para revertir la desastrosa situación en la que estamos y el abismo hacia el que nos dirigimos. Sólo faltas tú.

Fuentes: Altruismo, mercado y poder, José Antonio Sanahuja

¿Quién debe a quién?,Joan Martínez, Arcadi Oliveres

ATTAC.es

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